De la Gestión del Cambio a la Facilitación del Cambio
- Claudia Salas Bozich

- 11 ago 2025
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 20 ene

Escuchamos todo el rato Change Management. Y con ello, que el cambio debe ser "gestionado".
¿Qué pasaría si más bien escucháramos que el cambio debe ser "facilitado"?
Pensemos un momento.
¿Percibes lo mismo cuando escuchas Gestionar el Cambio vs Facilitar el Cambio?
¿Es la misma sensación? ¿La misma imagen mental?
No lo es. Porque el lenguaje moldea la acción. Y una palabra puede tener un impacto profundo en cómo asumimos un rol, en cómo nos relacionamos con el cambio y en cómo involucramos a las personas.
Gestionar vs Facilitar
Gestionar implica controlar, planificar, dirigir, ejecutar el cambio.
Facilitar implica hacer el cambio lo más fácil posible. O mejor dicho: lo menos difícil que se pueda.
En ambos casos sabemos que nunca será todo "perfecto", pero es mucho mejor enfocarnos con consciencia e intención que dejar todo fluir espontáneamente. No podemso controlar el cambio, pero sí influir en él y en parte dirigirlo. Y sí, también humanizarlo lo más posible.
Las diferencias clave
Planificación vs interacción
Gestionar llama a la planificación. A estructurar la estrategia de cambio. Diagramas, fases, entregables.
Facilitar llama a interactuar con la gente. A diseñar la experiencia del cambio. A ayudar de forma directa en mitigar impedimentos. Llama a escuchar, a navegar emociones. Invita a salirnos de un plan en PPT y relacionarnos con los demás, siendo nosotros mismos agentes de cambio.
Actividades estándar vs actividades humanas
Gestionar llama a planificar comunicación, reuniones con sponsors, formaciones...
Facilitar llama a eso Y mucho más: retrospectivas, espacios de escucha, co-creación, trabajo emocional, potenciar neuroplasticidad, conexión genuina con los impactados.
El cambio no solo se piensa. Se siente.
Plan detallado vs propósito claro
Cuando gestiono: Tengo estrategia y plan definidos. Doy claridad en detalle sobre próximos pasos. Seguir el plan es prioridad.
Cuando facilito: Tengo propósito claro y sé las actividades en corto plazo. Pero al no tener certeza del futuro, priorizo la Seguridad Psicológica: "No sabemos exactamente qué ocurrirá, pero confiamos. Vamos a navegar esto juntos."
Porque en sistemas complejos, el exceso de planificación genera rigidez. La facilitación abraza la incertidumbre como parte del proceso, no como problema a eliminar. Abraza nuestra naturaleza humana.
Mindset de control vs mindset de servicio
Mindset de gestión: ¿Cómo estructuro un plan? ¿Qué método uso? ¿Cómo se gobierna el cambio? Estoy a cargo. Falsa ilusión de control.
Mindset de facilitación: ¿Cómo ayudo a las personas a transitar más fácil? ¿Qué acciones tangibles hago hoy? ¿Qué necesita la organización para que sea sostenible? Soy parte. Todos somos responsables. Influyo y los demás también.
Un marco vs modelo ad-hoc
La Gestión del Cambio se estructura en torno a un marco (ADKAR, Kotter, Prosci).
La Facilitación puede usar varios enfoques, pero prioriza un modelo ad-hoc que responda a la realidad de la organización.
No hay receta única. Hay contexto.
Porque dos organizaciones nunca son idénticas. Sus culturas, historias y dinámicas de poder son únicas. Intentar forzar un modelo estándar es ignorar esa singularidad.
(Y aquí un guiño: la IA puede ayudarnos a diseñar escenarios, identificar patrones, co-crear más rápido. Pero no reemplaza la conexión humana que la facilitación exige.)
Estado final vs adaptabilidad continua
La Gestión nos lleva de estado A a estado B. O al menos eso intenta.
La Facilitación genera adaptabilidad como competencia colectiva. No solo "llegamos a B", sino que construimos capacidad de seguir adaptándonos.
Porque el cambio ya no es proyecto. Es constante.
Facilitar no anula gestionar
Necesitamos estructura. Necesitamos claridad. Necesitamos gobernanza. Necesitamos recursos.... Que de nuevo, una gestión del cambio no será perfecta pero da dirección, foco y un sentido de orden que nuestro cerebro necesita, estando muy conscientes de que no controlamos todo.
Estemos claros: cuando no hay gestión del cambio alguna, SE NOTA. No solo en el malestar de las personas, sino en la eficiencia del uso de recursos, etc.
En cambio facilitar aporta humanidad. Aporta visión de outcome y no solo outputs.
Necesitamos ambos, pero la facilitación debe guiar la gestión, no al revés.
Porque cuando la gestión es la que domina, terminas con planes perfectos y... nadie cambia. Outputs y entregables sin impacto. Proyectos entregados sin generar cambios conductuales.
Facilitar nos invita a ir un paso más allá:
Rol más activo
Más tangible, con acciones concretas.
Más orientado a la acción (hacer, no solo pensar) y a la conversación. el lenguaje transforma.
Más involucrado con las personas (no solo con el proceso)
¿Y tú?
¿Prefieres hablar de gestionar o de facilitar?
¿Cómo cambia tu rol si además de gestionar el cambio, empiezas a facilitarlo?
Porque las palabras importan: moldean nuestra actitud, pensamientos y acciones.
Pasamos de entes con falsa sensación de control, a ser creadores vivos de la realidad cultural.
¡Sigamos despertando juntos!
Claudia Salas Bozich






