Followership: la cara tabú del leadership

Mucho hablamos y promovemos el liderazgo. Me incluyo. Movilizamos e invertimos en talleres, certificaciones, recursos, programas enteros dedicados a formar líderes. Pero hay algo que estamos pasando por alto: no existe un buen líder sin buenos seguidores.
Hablamos del líder como dimensión social que moviliza personas, indistintamente de si tiene un rol formal de management.
Este artículo es para que reflexionemos sobre el followership: esa competencia esencial pero poco conocida, e incluso tabú. ¿Invertir en liderazgo importa? claro que sí. Pero… ¿y la otra cara? Aún no me ha ocurrido que me pidan un: quiero talleres y acompañamiento para que las personas aprendamos a ser mejores followers.
Y no, “seguir” no es malo. Lo malo es seguir mal, sin criterio, como borrego. Followership no es ‘follower-sheep’. Seguir bien es pensar, cuestionar y aportar. Y es que un buen followership consolida un buen leadership. Es un círculo virtuoso.
¿Qué es el followership? ¿por qué importa?
Podemos definir el followership como un conjunto de conductas y procesos con los que las personas actúan en relación con quienes lideran, de modo que el liderazgo se construye entre ambos y no solo desde quien ocupa la posición de autoridad. Así, líder y follower son dos caras de la misma moneda.
Robert Kelley fue de los primeros en tomar este tema muy en serio. De forma provocativa planteó que los seguidores pudieran explicar cerca del 80% del desempeño de una organización. El liderazgo, por sí solo, explica mucho menos de lo que creemos. Por varias causas:
Gran parte del tiempo estamos en “follower-mode”, incluso nuestros jefes también son seguidores de sus jefes, o de clientes, etc.
Atribuimos los éxitos y fracasos al líder porque es lo visible y obvio: sus decisiones (las buenas y no tan buenas) son muy observables. No nos detenemos a pensar en cómo el grupo pudo influenciar a su líder para esa decisión.
Estar liderando todo el tiempo, a cada rato, puede drenar. A veces lideramos, otras sabemos cuándo dar espacio a otros. ¿Te imaginas a todo el mundo liderando a cada rato al mismo tiempo? Sería una fórmula para el bloqueo.
¿Y cómo es un buen seguidor?
Ser buen seguidor no va de ser una oveja sumisa. Ser un buen follower es un acto muy consciente y despierto.
Kelley plantea estas dimensiones, que combinan el grado de compromiso vs el pensamiento crítico:

Estas “categorías” surgen como parte de la dinámica con el líder y el entorno, no necesariamente rasgos de carácter. Por ejemplo, con el Sobreviviente, en organizaciones donde discrepar sale caro o donde ha habido muchos cambios y recortes, la estrategia racional es "no mojarse". Un seguidor que fue ideal y se quemó en el intento suele terminar aquí. Puedes ser de un estilo con una persona, y distinto con otra.
Otras cualidades que suelen verse en el buen seguir, por supuesto variando sus matices según cultura, contexto y el estilo de liderazgo, son:
Valentía y autoconfianza para discrepar: sin miedo a expresar tu punto en el momento que hay que decirlo. No está evadiendo el conflicto cuando es necesario para crecer en pro de algo más grande. Tampoco está creando conflicto innecesario.
Pensamiento crítico: tiene sus propios argumentos, cuestiona sanamente (que no es lo mismo a quejarse y criticar).
Integridad para no seguir: apoya a su líder, pero no a costa de sus principios, de la ética o del bienestar colectivo.
Sabe decir que NO, y también ceder: followership no es decir a todo que sí como zombi en piloto automático. Es saber sostener perspectivas sin quedarnos “atados” a ellas y poner sanos límites.
Feedback constructivo: apoya, pero poniéndole al otro los pies en la tierra.
Levanta riesgos y llega con propuestas: los traslada de forma constructiva y busca soluciones.
Autonomía e iniciativa: trabaja sin supervisión y es accountable de lo suyo.
Sabe pedir ayuda cuando es necesario, dejando el ego a un lado.
Compromiso con el propósito, no solo con su jefe: teniendo lealtad con el resultado… no hacia la otra persona.
Comparte lo que sabe: le da a su líder datos e información que necesita, no acapara información.
Se adapta al cambio sin perder criterio propio, sabiendo elegir bien sus batallas y dónde pone su energía.
¿Son muchas? Sí, porque son varias las cualidades asociadas al followership: no va de una sola cosilla y ya. Seguir implica un set de habilidades que se aprenden y desarrollan, a veces de forma accidentada y otras de forma intencional.
Un buen líder saber se buen follower, y viceversa. Pero son cualidades con aristas distintas.
La función del líder es HABILITAR las condiciones para que esos buenos followers puedan emerger. Y sí, obvio que el líder para hacer clic con su follower debe desarrollar ciertas cualidades también.
Si has sido un buen líder, espero que mientras lees esto estés sonriendo, al pensar en esas personas que, gracias a sus aportes y followership, han impulsado resultados de los que puedes sentirte muy orgulloso.
Liderazgo y autoridad
Recordemos que el liderazgo es un fenómeno social de influencia y movilización, no va de un cargo. Una cosa es ser manager (tener autoridad formal) y otra ser líder (movilizar a otros). Y el followership aplica a todo el mundo incluyendo:
Quienes dirigen: Deben aprender a movilizar a sus equipos habilitando followers ideales. De forma que, si perdieran su título, igual serían líderes de impacto. Quienes dirigen además siguen a sus jefes, a sus clientes, al Board…
Quienes se preparan para dirigir: serán tan fuertes como sus equipos les permitan.
Personas de equipo, de cualquier rango: pueden movilizar a sus compañeros sin autoridad formal, y a la vez son quienes hacen posible el resultado.
Tu IA: sí, cada vez colaboramos más con ella. Hay que enseñarle a ser una buena seguidora. Y decidir con mucho criterio cuándo va a liderar algo y tú ser un buen follower para ella (no queremos ser ovejas en esto).
El tabú de ser un seguidor

Nunca he escuchado a alguien decir públicamente "quiero aprender a ser un mejor seguidor". Y tal vez, ni siquiera en privado nos pasa por la cabeza esa alternativa. Nunca una empresa me ha pedido “un curso para fomentar mejores seguidores”, pero sí decenas de “un curso para ser mejor líder”, este último sonando de maravilla y hecho de forma exclusiva para solo algunos.
¿Será que hay un tabú sobre ser buen follower?
Lo curioso es que en redes sociales hemos normalizado mucho el “follow”: seguimos a personas que nos inspiran y nos movilizan sin que tengan jerarquía alguna sobre nosotros. Seguir fuera del trabajo está siendo cada vez más natural, pero ¿qué pasa con lo laboral?
Mis hipótesis de por qué no se valora el followership:
Liderazgo se ha asociado a crecer. En las empresas, “liderar” se asocia con ascender, y “seguir” con quedarse donde estás. Entonces “quiero ser buen seguidor” suena a falta de aspiración. Y estamos claros: ciertos puestos de liderazgo gozan de más privilegios, por tanto puede apetecer estar allí.
Seguir suena a conformismo. Confundimos al follower con la oveja, cuando justo lo que hemos visto es que el seguidor ideal es el que piensa, cuestiona y aporta.
Falta consciencia de esta dimensión. Simplemente no tenemos muy presente cuánto dependen los líderes de sus equipos y lo bidireccional de la relación. Si no lo vemos, no lo valoramos, y si no lo valoramos, no lo desarrollamos. Las empresas tampoco suelen reconocerlo ni suelen estar diseñadas para premiar al seguidor.
Líderes a veces deciden en qué formar: y formar a tu equipo en que te cuestione más, puede ser bastante incómodo en el corto plazo. ¿Por qué no mejor invertir en otro curso de Copilot?
Viene “incluido en el pack del buen líder”. Sabemos que un buen líder se adapta y deja liderar a otros, pero ahí está siendo follower y casi nunca lo reconocemos como un skill propio, con sus propias conductas que se aprenden.
El followership se mezcla con otros power skills: enseñamos a dar feedback, escucha activa, preguntas poderosas… pero simplemente no se anclan ni asocian al arte de ser un buen follower.
¿Y qué hago como empresa?

No metas en el taller de liderazgo sólo a los managers: sube a los equipos y busca que trabajen las dinámicas. ¿Quieres una sesión más privada? Haz una parte con los managers y en otro bloque mete al equipo; funciona bastante bien en general.
Evaluar el skill de followership tanto en la selección como en el desempeño interno. Rompamos el tabú.
Generar una cultura de seguridad psicológica: espacios seguros, más foco en los comportamientos, hablar de los errores. Las personas con autoridad formal juegan mucho en esto.
Y... ¿qué hago como persona?
Si quieres simplemente mejorar tus skills de following, puedes empezar por:
Observar en qué “cuadrante” te comportas con cada líder (… y con tu IA). Quizá eres ejemplar con uno y sobreviviente con otro.
Aprender y practicar el arte de preguntar. Las preguntas poderosas o herramientas como el metamodelo ayudan mucho.
Practicar el desacuerdo respetuoso y decir que NO en situaciones de bajo riesgo para ir ganando "musculatura".
Preguntarle a tu jefe cómo prefiere recibir la información y qué necesita de ti.
Elegir tus batallas: no todo merece un “no”.
Cuidar la relación en lo cotidiano. Es mucho más fácil ser un buen seguidor cuando hay confianza.
Finalmente, recordemos que ningún líder brilla solo. Quizá necesitamos dejar de preguntarnos únicamente cómo formar mejores líderes y empezar a preguntarnos cómo formar mejores relaciones de liderazgo, para que emerjan mejores líderes y followers.
Y tú, si mañana alguien de tu equipo pidiera formación para aprender a cuestionarte mejor, ¿la financiarías? ¿crees que es una habilidad tabú o simplemente es poco conocida?
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Claudia Salas Bozich




